
“Tengo el trabajo más maravilloso del mundo: Me pagan por soñar”
Hay poco que pueda decir que no se haya dicho ya sobre Star Wars, pero no podría de ninguna manera dejar de escribir sobre ello. La primera entrega de esta mítica saga, llamada entonces simplemente “Star Wars”, se estrenó en 1977, aunque su historia había comenzado mucho antes, cuando George Lucas, un joven director de cine luchando por contar una historia mítica en la que nadie creía. Y la historia fue un éxito, continuando con “El Imperio contraataca”, en 1980 y “terminando” con “El Regreso del Jedi” en 1983…
Aún así, no pretendo hablarles sobre Star Wars y su mito (una historia interesante que se remonta a los orígenes del ciclo heroico, tema excelentemente tratado en el libro de Joseph Campbell “Él héroe con dos caras”, cosa sobre la que bien valdría la pena hablar después), si no sobre lo que para mí significó esta historia…
La primera vez que vi Star Wars tenía tres años, y de ello solo recuerdo estar sentada en las rodillas de mi papá y la impresión que me causaron los sables luminosos, las enormes naves y sobretodo, la pausada respiración artificial de aquella oscura y amenazadora figura de capa negra, junto con la música que acompañaba cada una de sus entradas. Eso fue en 1989 y es todo lo que recuerdo, aunque ya tendría tiempo, mucho tiempo, de aprender más detalles sobre aquellas tres películas que, sin exagerar, marcarían mi vida.
Nunca fui muy unida con mi papá. él trabajaba mucho, regresaba cuando yo estaba dormida y pocas veces lo veía, pero durante los siguientes 18 años, nos sentábamos al menos dos veces al año, así como un ritual, a ver la trilogía completa. Nos sabíamos diálogos completos, sabíamos quien era el mítico Anakin Skywalker, que era un wookiee y dónde se ubicaban Dagobah y Tatooine, gritaba cada vez que Vader atravesaba con su sable a Obi Wan y me gustaba R2D2 y C3PO seguía pareciéndome adorable. Poco a poco, comenzó la colección de naves, figuras y escenarios que hasta hoy perdura. Recordaba perfectamente mis diálogos favoritos, me enamoré del canalla Han Solo y quise ser como aquella princesa rebelde, Leia, que no esperaba a que le rescatasen, tomaba un blaster y salvaba el día. A veces la película terminaba y comenzaba la siguiente, no tenía que esperar mucho para saber como continuaban las aventuras de los héroes. A veces me inventaba algunas propias, dentro de un mundo lleno de criaturas fascinantes, planetas extraordinarios y donde cualquier cosa podría pasar…
Un día, leí en los créditos el nombre de George Lucas, y no paré hasta saber de él. Aquel hombre era quien había creado todo un universo, y yo no podía creerlo. Héroes y villanos, criaturas, guerras, galaxias enteras… El hombre que había destruido un planeta entero con solo pulsar un botón en su imaginación. Darth Vader era George Lucas, aquel que dominaba la misma galaxia que soñaban infinitas personas de todas las edades, aquel hombre que dominaba un poder tan grande que con una palabra había creado y destruido… el poder de soñar y materializar esos sueños. En aquella época, supe exactamente lo que querría hacer el resto de mi vida. Lo había aprendido en esos viajes espaciales y peligrosas peleas con sables láser, y para hacerlo solo necesitaría una pluma. Nunca pregunté, nunca lo dudé, nunca me pasó por la cabeza que no fuera posible… Tendría menos de diez años y después de mandarme castigada, llamaron nuevamente a mi madre a la dirección cuando respondí a la maestra que cuando fuera grande quería matar y hacer vivir y crear universos enteros.
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Es una pena que con el tiempo esa capacidad de creer, de soñar o abstraerse de este mundo vaya mengundo muy poco a poco. Luego llega la realidad, pero si conservas algo de esa ensoñación siempre habrá un Vader en tu trabajo, siempre habrá unirversos paralelos por descubrir o parejas que conquistar. Yo diferenciaría en dos grupos al gran bloque de humanidad, lo que sueñan y los que no.
Saludos
Qué interesante relato. Tu ameno estilo de escribir trae a la memoria fantasías que es hermoso recordar.
Espero que ahora, de grande, cumplas lo que le respondiste a la directora, que mates, pero de amor.
Un abrazo.
tssss… star wars…, que bonito…,
me he dado cuenta que soy medio freak, medio geek, medio músico, medio melómano, mediocontador, medio mercadólogo, medio hermano, medio amigo, la mitad de cualquier cosa…, no alcanzo definición ni identidad…, y por que te cuento o por que traigo estas cosas en la cabeza? creo por que voy a pasar a los 30’s y tengo miedo de una crisis de identidad, o ya la tengo, no sé.
si he escuchado la canción de mad world, de hecho también la de tears for fears… aunque nunca me había fijado en lo que dice, soy músico lírico y centro siempre la atención en la melodía y los matices de los instrumentos en lugar de la letra.
me gustaba el comercial de halo donde salía esa canción, aunque soy leal a la playstation.
vi el foro por encimita, necesito un tiempo para ver que puedo encontrar ahí, mucho trabajo, tu sabes, cosas de casi treintañero ñero (lo bueno es que no tengo ni esposa ni hijos ni ninguna responsabilidad cabrona que me quite el sueño)
una vez soñé que tenía un sable de luz; estaba en un estacionamiento y un guey la empezó a hacer de tos, me bajé, encendí mi sable y le rebané el motor a su camionetón…, se dejaban caer a los trancazos sus cuates y generaba un campo de fuerza morado, como el de los droides del episodio 1 que ruedan… fue chido.
por fin llegan las chelas de viernes; único placebo para mi decandencia falsa inventada simplemente para tener pretexto de que me apapachen y de beber como vikingo acabado de desembarcar…
salud! con jugo de frutas fibramix por que el alcohol hasta más tarde…
Hacía cuanto no venía por aqui y me encuentro con un artículo sobre la saga que más habré visto en mi vida…lo juro, tengo las tres primeras (ahora últimas) en un pack VHS que me regalaron siendo yo un niño de 9-10 años…lolita, lolita.
Pues, iba a comentar algo, pero, siendo sincero, no hay mucho que comentar, me alegro de que aún en este momento, a (ya varios) años desde que tomaste tu decisión, sigues firme, y pues, esto de escribir es así, un poco jugar a ser dios, por más que a muchos les duela o asuste.
Crea, destruye, inventa, no hay límites.
Saludos.
Un escrito de puta madre.Me emocionao y todo!!.Los pelos como escarpias.Tambien ayuda que soy fan de Star Waars, pero no te quito el merito.Y tu final es muy bueno.